La insoportable levedad del ser –Milan Kundera | Reseña

La insoportable levedad del ser, también conocido como la más famosa de la obra del escritor checo, Milan Kundera, fue también la primera novela que tuve el placer de disfrutar del autor. Tratar de explicar en simples y precisas palabras de que trata “la insoportable levedad del ser” no es una tarea fácil, podría decirse que tal y como asevera la sinopsis “esta es una extraordinaria historia de amor, es decir, de celos y sexo”

La novela consta de dos historias paralelas que no son más que un pretexto para construir frente a nosotros magistrales reflexiones que no le dejan al lector otra opción más que meterse de lleno en la piel del personaje, y, no es un proceso empático por el desarrollo de la historia, sino que las situaciones presentadas a lo largo de la obra son tan comunes que resulta imposible no sentirse identificado con al menos una de lo sucedido en la vida de los protagonistas.

En el transcurso de la existencia de los personajes, estos colisionan y toman caminos separados en múltiples ocasiones, pero de una forma u otra, siempre acaban encontrándose. Por un lado, están Tomás y Teresa, una pareja formada en contra de todas las posibilidades o como solía decir Tomás cada vez que analizaba su amor por ella, “sus seis ridículas casualidades”. El hecho es que a decir verdad, Teresa y Tomás se conocieron por una serie de casualidades que les llevaron a encontrarse en la cafetería del pequeño pueblo en que ella vivía, y desde allí, comenzó su idílica historia de amor. Un par de semanas después Teresa aparece en Praga, lo contacta y cambia por completo su mundo. El controlador, frío y calculador Tomás empieza a sentir por Teresa un amor nacido de la preocupación.

La absoluta verdad, es que no todo en la vida de la pareja es hermoso, y a pesar de encontrarse constantemente durante todo el libro como esa relación puede mantenerse en pie, el lector termina entendiendo a través del continuo uso de narraciones desde el punto de vista del autor, no tratando de esconderse detrás de sus personajes, si no utilizando esos momentos cotidianos como punto de referencia para su reflexión.

Por otro lado, está la historia de Sabina y la de Franz, que a diferencia de la anteriormente mencionada, concluye rápidamente, o eso cree Sabina. Él estaba casado, no felizmente pero parcialmente conforme, y ella se encontraba en su infinita búsqueda de libertad. El problema con Franz y Sabina siempre fue que no hablaban el mismo idioma ni ideológico, ni emocional.

Ella era una mujer fuerte y decidida,  una rebelde insaciable que no necesitaba de nadie para ser feliz. Él un hombre tranquilo y sencillo con un apego excesivo por la mujer que se encontrara a su lado. Desde el inició  de su amorío, Sabina se había percatado de sus diferencias y a pesar de encontrarse completamente insatisfecha por sus actitudes, no ejerció ninguna acción hasta que estuvo totalmente segura de que precisaba huir. Pero, aunque se aleja permanentemente de Franz, ella siempre permanece en la memoria de él como casi una deidad a la que le rendía tributo.

Los cuatro protagonistas danzan por la vida y sus complicaciones, unos con más dificultad que los otros. La ocupación de URSS a Bohemia, la migración forzada, el amor profundo, el apetito sexual, los celos y sobre todo la levedad y el peso, rigen la vida de estos personajes, haciéndoles tomar decisiones que cambian por completo el transcurso de su existencia.

El título del libro, me parece espectacular, además del hecho de que es explicado casi de inmediato al comenzar la novela, no se limita a ser una breve excusa para introducirlo en la historia, más bien es toda la historia en sí. La insoportable levedad del ser se refiere a esa condición muy humana de necesitar un sentido para nuestra vida, de buscar un peso, una carga, algo que nos haga sentir no tan ligeros, no tan vacios.

“Pero es de verdad terrible el peso y maravillosa la levedad? La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra. Pero en la poesía amatoria de todas las épocas la mujer desea cargar con el peso del cuerpo del hombre. La carga más pesada es por lo tanto, a la vez, la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será.”

Algo muy interesante en el libro, es que Kundera domina magistralmente el arte de utilizar la vida de sus personajes para un propósito mayor que contar una historia, el cual es hacernos pensar, hacernos sentir en carne propia si no todas, al menos algunas de las reflexiones allí contenidas. Y lo consigue ejemplarmente puesto que, con ellas responde ciertos problemas existenciales del hombre, que nadie se atreve a cuestionar en voz alta.

Puntuación: 10/10

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