Reseña #04 – Novela de ajedrez – Psicológico

La obra del escritor Stefan Zweig, Novela de ajedrez, es una de las novelas más apasionantes que se han escrito sobre el juego que yace en la simplicidad de su título y es que, sin necesidad de una retórica abrumadora, la novela a pesar de ser corta, nos revela de manera soberbia la pasión y delirio de una afición pero también nos sobresalta con la arrogancia y la oscuridad del pasado radical nacionalsocialista.

Al principio de la obra podemos encontrar a un huérfano que es adoptado por un sacerdote. Este al ver que no tiene ninguna virtud, criterio ni voluntad propia, se percata que algo no se encuentra bien en el pequeño. Posteriormente y por casualidades de la vida – que no son pertinentes explicar – el niño es dotado de una capacidad arrolladora para jugar al juego de reyes, sin embargo incapaz de aprender nada más, siendo un iletrado e ignorante pero con un enfoque especial en la tabla de las 64 casillas.

A modo de monólogo, el narrador nos explica como este ajedrecista se convierte en campeón del mundo y a su vez como su lado arrogante y déspota se hace relucir en un trasatlántico rumbo a Nueva York, para desafiar a otros campeones mundiales. Este personaje, de apellido Czentovic, nos demuestra a través de su aparente poder – gracias a la fama otorgada por su excelente manera de jugar – como es que la ignorancia es atrevida.

Displicente, arrogante, déspota y calculador son algunos de los adjetivos que se le pueden atribuir a este personaje, que al ser retado numerosas veces y cobrar una cantidad exorbitante de dinero por ello, trata a los demás tripulantes con desdén hasta que un peculiar personaje aparece: El señor B. Es en ese preciso instante en que la novela transcurre con mayor fluidez, narrándonos a través de un monologo como es que el Señor B, consigue también ser un excelente ajedrecista y también por qué no gusta demostrarlo.

 

“Conocía, huelga decirlo, por experiencia propia, la atracción misteriosa del «juego de reyes», el único entre todos los ideados por el hombre que se sustrae soberanamente a toda tiranía del azar y otorga sus laureles de vencedor de un modo exclusivo al espíritu, más propiamente dicho, a una forma determinada de la habilidad intelectual.”

En páginas posteriores podemos ver una clara crítica hacia la invasión nazi y la tortura psicológica que hacía la Gestapo y de la cual fue víctima esta personaje pero de una manera más diluida y “refinada”, siendo este encerrado en un hotel en vez de en un campo de concentración debido a sus conocimientos de personas ilustres y adinerados ya que él trabajaba en un bufete de abogados.

La opresiva soledad, el delirio que transpira el exceso de introspección y el desasosiego producido al no saber qué será de su vida después de su estancia en ese hotel, sumergen al Señor B en olas de frustración constante, al no poder leer, escribir ni tener contacto con otro ser humano.

Sin embargo, el susodicho señor consigue robar un libro, este, con ambición, estaba esperando a que fuese una obra poética de Goethe y al enterarse de que el material conseguido era un libro de ajedrez, su decepción hace que casi destruya el libro.

Pacientemente decide enfrentarse a los extraños códigos del juego, C4, F2, G6 y así sucesivamente, percatándose de que puede vencer el insufrible tedio en el que se hallaba metido. Pronto consigue memorizar las partidas de los campeones mundiales y al conseguir esto el miedo lo invade al hastiarse de jugar victorias de otros jugadores y es en ese instante donde decide enfrentarse a sí mismo.

El delirio que sufre el personaje debido al estrés y la agonía producida por la soledad y por el juego, hace que pierda interés en comer y en dormir, la pasión crecía por el juego y múltiples capas con numerosos juegos yacían en su mente, enfrentándose las blancas y las negras como si su mente se dividiese en estos dos colores. El juego hizo mella en el personaje y la pasión desenfrenada lo estaba matando mentalmente, adquiriendo tintes esquizofrénicos.

Con esta novela, Zweig nos demuestra con simplicidad no exenta de elegancia muchos puntos interesantes de la vida y de la humanidad: la palpable arrogancia de Czentovic en contraposición de la humildad del Señor B, hacen que estos personajes antagónicos de por si aviven una historia corta pero intensa. El enclaustramiento del Señor B, es una visión clara de lo que sucedía en la época en que la novela fue escrita y fue una manera de expresar la animadversión de manera sutil que tenía el autor por el radicalismo nazi. La pasión excesiva que nubla la razón para conseguir un objetivo que puede ser una quimera pero que está claro en nuestra mente y que solo es cuestión de hacerlo tangible a través del esfuerzo excesivo, del sufrimiento y de la constancia agotadora, se percibe en la novela, como aquellos artistas que han de morir haciendo sus obras, por inagotables horas de desvelo y dedicación.

Esta es una de las mejores novelas cortas que he leído y cuenta con todos los elementos pese a su poco volumen, para ser un clásico. En ella encontrarás pasión, soberbia y critica auto-reflexiva a través de un monologo que no cansa, haciendo que el lector se interese y avance con ávida rapidez.

 

Puntuación 10/10

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La casa de las mil puertas – Relato – Terror

 

– ¿Cómo sigue mi esposa doctor? – le pregunté angustiado al doctor. Llevaba casi un mes con paros cardíacos diarios, algo inexplicable, ella moría todos los días sin yo poder hacer nada y la impotencia me oprimía el alma.

– Sigue en estado catatónico y los paros cardiacos siguen con la misma frecuencia y por extraño que parezca a la misma hora exactamente, 3:30 am. A esa hora el equipo de enfermería y yo nos aglutinamos para poder rescatarla diariamente. Estamos exhaustos pero estamos haciendo todo lo posible por mantenerla con vida. Sin embargo no me parece que sea la mejor manera de vivir.

– ¿Me está diciendo que debemos desconectarla? ¿Matarla? ¿Aplicar Eutanasia en mi esposa? – cada pregunta la hacía de manera más indignada. No podía entender como un doctor me podía insinuar tal cosa. Pero ahora sé que tenía razón.

– Solo digo que no es la mejor manera de vivir, si a esto se le puede llamar vivir. Su esposa sufre ataques cardiacos diarios, eso es algo que no podemos explicar y tampoco como es que logra sobrevivir a tales impactos día tras día. Sin embargo pese a su inconsciencia, se registran altos niveles de actividad cerebral, puede que suene paradójico pero lo cierto es que en su estado, ella vive una realidad inconsciente, fuera de nuestro alcance. Lamentablemente no existe equipo tecnológico suficiente para poder hacer algo por su esposa en este momento, ya que es un caso muy peculiar al que nadie se ha enfrentado. La agitación en su cerebro es constante, con picos aún más altos en la noche.

– No creo que pueda tomar una decisión ahora y menos de esta magnitud como comprenderá. Necesito tener cabeza fría pero me es imposible. Mañana vendré a primera hora y hablaré con usted. Muchas gracias por todo lo que hace por mi esposa. Sé que ha sido un trabajo arduo para todos ustedes.

Me pregunté más de una vez que podía estar pasando con Alphild, ¿Qué pasaba por su cabeza? ¿Qué fue lo que ocurrió en aquel maldito bosque? Su carta inextricable me dejaba con más dudas y la zozobra me estaba consumiendo.

Sabía que lo correcto era acabar con su vida, suena horrible pero la palabra eutanasia es solo un eufemismo.

Cuando llegué a casa, las horas pasaban lentamente y las agujas del reloj parecían detenerse. Su sonido era vago y distante. Luego volvían frenéticamente. El tiempo parecía estar descontrolado, como si mis pensamientos se reflejasen en él. A las 3:20 am, había tomado una decisión, pero aún no tenía la fuerza para afrontarla.

 

La casa de las mil puertas

 

Al principio todo era difuso para Alphild, su visión limitada hacía que tuviese que agarrarse de las paredes de una pequeña habitación para poder mantenerse en pie. Había una cama con un peluche en el medio que invitaba a Alphild a abrazarlo. Un tótem de la infancia, una reliquia olvidada y un poco de cariño antes de grandes tormentos.

– ¿Bobo eres tu? – decía Alphild con voz cansada, inmediatamente abrazándolo, pues era su único amigo en ese momento.

15 minutos de balanceos incesantes en la cama y Alphild decide enfrentar lo que ella asumió tácitamente que era su peor pesadilla: Abrir la puerta de aquella habitación.

El pasillo era largo, rodeado de puertas y puertas y parecía no tener fin. Alphild decide entrar en una de ellas.

La misma cama, el mismo peluche, la misma soledad. Sin embargo no le importo mucho, ya se había acostumbrado a que su nueva vida era un caos surreal, en donde nada tenía explicación, eso hacía que su mente se fragmentara poco a poco en mil pedazos ya que al no reconocer nada como real, lógico y con razón, todo pierde sentido y el desinterés por cualquier cosa se apodera de las personas. ¡Cuántas veces se intentó suicidar Alphild! Pero no puedes matar a tu mente. Puede estar vuelta pedazos, pero sigue estando allí, elucubrando nuevos pensamientos.

Alphild imagina a su familia, a su esposo y a todo lo que perdió. Se ve a sí misma en frente de si, cosa que logra captar su atención. Se besa, siente amor por sí misma, se enamora, pero esa figura delante de ella se esfuma como cenizas que se las lleva el viento. La tristeza invade de nuevo a Alphild. ¡Que auto flagelo tan grande!, pensó.

En cada puerta había un nuevo tormento que enfrentar, sin embargo con el tiempo ya para Alphild las torturas, los engaños y el dolor no significaban nada. Era un día cotidiano, como cepillarse los dientes y luego ir al trabajo. Ya nada podía herir a Alphild, ya nada podía hacerla siquiera sentir algo.

Tras navegar con tedio, por 999 puertas, logra alcanzar el fin del pasillo que parecía no tener fin. Al abrir la última puerta, había una habitación oscura, sin ningún objeto. Pocos segundos después escucho unos sonidos extraños, como provenientes de un animal, muy grotescos.

 

– ¿Ya te has enfrentado a todos tus temores? – le pregunta una sombra que se esparcía por las paredes.

– No lo sé, supongo – dijo Alphild, ya hastiada de tanto juego y sufrimiento.

– Aún no has entendido – decía la voz de manera amenazadora

– No quiero entender, solo quiero dejar de existir

– Eso sería muy fácil, pero debes sufrir para poder entender. Hiciste mucho daño Alphild fingiendo ser una persona buena. Yo, lo sé todo, conozco la malignidad de cada ser porque Yo soy el mal, soy el adversario, el opositor y el que conoce cada uno de los pecados de cada ser humano – al terminar de decir humano, se prende una vela que iluminaba tenuemente la habitación y Alphild pudo comprobar quien era la entidad que tenía en frente – Ya me reconoces ¿Verdad? Baphomet, Lucifer, Loki, Leviathan, Belial, Trickster, entre otros muchos nombres que me dan. Soy parte del equilibrio del cosmos y portador de sabiduría.

– ¿Por qué yo? – decía sin entender nada Alphild.

– ¿Por qué yo? – repitió Trickster, haciendo eco de la pregunta varias veces.

– No entiendo nada ¿Qué coño está pasando aquí? – gritaba una y otra vez la prisionera de la casa de las mil puertas. El terror se apoderó de ella.

– Los experimentos cósmicos siempre serán incognoscibles para los seres humanos – le susurraba en la oreja a la pobre chica torturada – cierra los ojos y observa el daño que has hecho – En ese momento, mil y un recuerdos se apoderaron de Alphild, produciéndole sensaciones fuertes pero efímeras – ¿Lo ves? – susurraba Trickster de nuevo.

 

El macho cabrío se erigió, superando por tres cabezas en altura a Alphild, produciendo en esta una oleada de terror y un paroxismo imparable. Su corazón latía rápidamente, su cabeza se encontraba fría y sus piernas parecían no responder.

No tuve que tomar ninguna decisión, mi esposa murió mientras yo pensaba matarla para hacerla estar en paz. El 15 de junio a las 3:20. Ocurrió su último para cardíaco que acabó con su vida.

 

Esta fue una continuación de mi relato hecho para el concurso de cuatro cuentos ¿Que coño pasa aquí? – Alphild y Trickster.

 

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@reveur: Tertulia literaria este Jueves 09/08/18

Bienvenidos sean a una nueva tertulia literaria con los moderadores @kruznik y @danvel que en esta nueva oportunidad estarán comentando sobre nuevos autores contemporáneos.

John Katzenbach es un autor que se hizo famoso por su novela “El psicoanalista”, un thriller muy bien logrado con tintes psicológicos. Sin embargo, tiene en su haber un amplio repertorio de buenas obras como “La historia del loco”, “El profesor” o “Juicio Final”, que nos han mantenido en suspenso e intriga y dejándonos muchas veces en vigilia toda una madrugada. Algo criticable en el autor es que en muchas de sus novelas no ha cambiado la fórmula que lo hizo exitoso con “El psicoanalista”, no obstante, muchas de sus actuales obras son reconocidas por ser auténticos thrillers que atrapan al lector de una manera implacable.

 

 

 

G.R.R Martin, el aclamado autor de “Juego de Tronos” o Canción de Hielo y Fuego, también será comentado en nuestra tertulia y no solo por su obra más famosa sino por sus numerosos cuentos de ciencia ficción, un pasado poco conocido del autor. Este escritor es actualmente uno de los autores más vendidos a nivel mundial, debido a la ya mencionada saga, que con una estética bien lograda y aunado a una excelente historia poco predecible, nos sumerge en un mundo de fantasía a través de sus voluminosos tomos. Un autor que para muchos en la actualidad es una lectura obligatoria.

 

Patrick Süskind, otro famoso autor gracias a su novela “El perfume” que fue llevada magistralmente al cine, será comentado y analizado por la usuaria @all-right, quien conoce con mayor profundidad las obras del autor como “El contrabajo” una novela que previamente había sido un monologo teatral. Estamos seguros que recibiremos una clase magistral por parte de la usuaria como siempre.

 

Este jueves tendremos a un participante especial, @yosuandoni, un escritor de excelentes críticas de videojuegos, que ha apoyado firmemente a la comunidad gamer dentro de la plataforma steemit, relatándonos sus experiencias con títulos tanto indie como superproducciones y mostrándonos un lado más serio en lo que respecta a esta comunidad. Su trabajo no se limita a escribir sino también posee un canal en youtube donde podrán apreciar muchos de los títulos que el juega. En definitiva un ejemplo a seguir dentro de la plataforma.

Les recuerdo que pueden participar dejándonos sus relatos, poesías o ensayos literarios para exhibirlos en nuestra tertulia que podrán ser curados gracias a la comunidad de reveur que siempre anda fomentando la cultura y la meritocracia.

Sin más que agregar, son cordialmente invitados como siempre a una nueva tertulia, este jueves a las 8:00 pm. ¡Los esperamos!

 

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El precio de ser un soñador

El mundo necesita soñadores y el mundo necesita hacedores. Pero sobre todo, el mundo necesita soñadores que hacen. Sarah Ban Breathnach.

 Desde pequeño me interesaron temas como la cosmología y la astronomía, me sentía profundamente maravillado y abrumado por la infinitud del cosmos y lo insignificante que somos en comparación al Universo. Desde átomos hasta galaxias, el Universo nos ofrece una amplia variedad de cuerpos, fuerzas y energías que, con un equilibrio magistralmente ejecutado, componen este cosmos lleno de caos y  harmonía y si, sé que suena incoherente, pero justo en este instante hay millones de estrellas muriendo y convirtiéndose en agujeros negros que a su vez absorben toda materia e incluso luz que pase cerca suyo pero a la vez, está nuestro planeta tierra, con sus océanos y tierras fértiles, con su calor en hermosas zonas tropicales y con su nieve gélida y despampanante en zonas nórdicas, ofreciéndonos un amplio espectro de paisajes y zonas por conocer.

Dentro de esta abanico de lugares, está la vida, en este pequeño planeta azul que gira alrededor de una estrella corriente y aún más interesante, hay vida consciente de sí, que se hace preguntas y busca respuestas, que indaga más allá de sus sentidos, que se apasiona por lo desconocido, que indaga y se estudia a sí misma, que plasma ideas sin un valor pragmático, solo por placer, eso a lo cual llaman arte, que busca incesantemente el significado de su propia existencia y trata de darle un valor a una aparente vida fútil y sin sentido.

Sabiendo que estaremos más tiempo muertos que vivos, la vida se vuelve un concepto especial e interesante, pero solo tú le puedes dar un sentido y eso, es uno de los retos de cada ser humano que yace en este lugar, ese reto introspectivo, esa búsqueda de sí mismo que, al no hallarse, el espíritu en un estado vacuo, se desmorona, se pierde y nace la amargura y el desdén hacia la existencia.

Encontrarnos a nosotros mismos no suele ser tarea fácil, para muchos les tomará años, para otros desde su primer estado de consciencia reconocen lo que desean, pero incluso sabiendo que desean no alcanzan sus objetivos o no pueden darle sentido a su existencia.

Soñar no cuesta nada, pero hacer los sueños realidad, cuesta esfuerzo, dedicación, constancia y disciplina, horas de persistencia, de desvelo, de tiempo, de diversión sacrificada a una idea que de no ser ejecutada es como el viento llevándose un elegante escrito que otro podrá aprovechar. ¿Por qué claudicar? ¿Por qué no seguir luchando para hacer tangible ese sueño, esa meta, ese objetivo? Y los que digan lo contrario es porque son enanos mentales que no ven más allá de sus cuatro paredes.

 

Tener una visión está ligada a tener compromiso y dedicación, sin esos pilares se derrumba el edificio, se desmoronan las ideas como arena en tus manos. Arriesgarse es factor clave para romper ataduras y cánones preestablecidos, para derrumbar paradigmas que solo bloquean nuestro camino y ¡Que aburrida sería la vida sin esos baches! Los problemas están para ser resueltos.

La pasión y la vitalidad es el corazón de nuestras ideas, es el motor que hace que todos los engranajes funcionen como un sistema coherente y le dan vida, como nuestro corazón y  torrente sanguíneo hace con nuestros cuerpos. Allí es donde entran las horas de esfuerzo y vigilia para con nuestros proyectos, para con nuestros deseos que, sin temor ejecutamos muchas veces en solitario para no ser perturbados, porque la concentración es tal, que ofusca frecuentemente nuestra realidad. Esa es la actitud de un soñador decidido a enfrentarse consigo mismo y con la realidad desagradable que ve a su paso.

Somos insignificantes, lo sé, pero lo que también somos es capaces de alterar nuestras realidades y la raíz de eso es un simple pensamiento consistente en nuestras mentes, una semilla que perdura y que trasciende generaciones. Esa semilla puede convertirse de mano en mano, de consciencia a consciencia en una idea revolucionaria, en una obra única o en un edificio majestuoso y eso es porque el ser humano no tiene límites, solo es su decisión auto imponérselos, sacrificando una parte de su esencia con tal de llevarla en paz con una realidad absurda e insoportable.

El precio de ser un soñador

Una vez te levantaste después de una ardua jornada de trabajo, te ves en el espejo con amargura y te preguntas ¿Qué estoy haciendo con mi vida? Justo en ese instante se despierta la pasión vehemente de cambiar el mundo, de ideas utópicas que revoletean en tu cabeza sin cesar y una verborrea de palabras se cruzan en tu mente, las sinapsis empiezan a dar un grito de alarma por lo acelerado de los pensamientos, de las ideas y de lo ambicioso de tus deseos.

Tu soñador incesante, que intentas cambiar el mundo, nunca te quedes en “intentaste”, porque eso supone un suicidio a las ideas y al mundo que una vez invocaste y que por frustración o por la desidia de otros la combustión de esa idea fue extinguida. Tu soñador incesante, que pasas horas en vigilia ejecutando planes para hacer realidad tus ideas, que sacrificas horas en familia, que pierdes amistades en el proceso, que tienes heridas de guerra por la traición de muchos que, al ver tus pasiones te miran con ojos de envidia. Tu soñador incesante, que aprovechas esas heridas como experiencia ganada, que muestras tu cara feroz y te paras ante la vida ofreciéndole tu más soberbia mirada, sabiendo que tienes todas las de perder, pero aun así prefieres vivir de pie siempre, nunca de rodillas. Nunca te rindas ante ti mismo, tú eres tu propio competidor y tú creas tu propia carrera.

Siempre habrá momentos difíciles siendo un soñador como la incomprensión, la burla, la envidia, te dirán excéntrico, fantasioso e incluso infantil, solo por pensar diferente. Te preguntarán ¿Por qué lees? ¿Por qué te gusta esa música? Y ¿Por qué quieres cambiar al mundo? Se reirán de tus ambiciones, porque no serán comprendidas, porque solo tú te adelantaste en el tiempo gracias a esa musa que te inspiro una idea revolucionaria. Pero al momento de la victoria, al momento deseado del cambio, todas esas heridas de guerra, todas esas horas de vigilia y esfuerzo se verán recompensadas con creces… Ese es el precio de ser un soñador.

Esto va dedicado a todas esas amistades soñadoras que trabajan incansablemente en cada uno de sus proyectos, en cada una de sus ideas y en definitiva en cada uno de sus mundos. Por citar algunos de ellos: @yaibak, @nairesc, @jimhutch, @migueldavidor, @marugy99, @nakary, @roelvi, @miguelvargas, @saikolola, @elfranz, @matuca, @guitartech, @ikasumanera, @jorgeddln, @bryangav, @osmy07, @yosuandoni, @chuckyfucky, mi hermano @danvel, la mujer a la que amo @all-right y mi gran amigo @nnnarvaez, el batman de la plataforma, el muchas veces incomprendido y el portavoz de muchos soñadores.

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Sincronicidad | Carta

No soy una persona que crea en las casualidades, ni en horóscopos ni quimeras. Siempre había considerado que el mundo era un ciclo de causalidades y que no había nada especial ni conciso que me atase a la vida, vivía por vivir. Trabajo, parejas de cartón y una vida caótica perduraron durante mucho tiempo como si tratase de aprender algo inalcanzable, como si la experiencia obtenida no era suficiente y tuviese que indagar en mazmorras ocultas a las que nadie se atrevía a entrar. Sin embargo, nunca consideré que aspectos sencillos y sutiles de la vida pudiesen ayudarme a alcanzar la plenitud que vivo en este momento.

 

 

Mis experiencias han sido duras y no sé si se trata de merecer o de experiencia gratuita. Me costó asimilar mucho la palabra resiliencia, aquella que solo su definición debería de levantar el ánimo a cualquiera que la sopese como es debido. Pero viví momentos muy oscuros y las arenas movedizas me consumían a tal punto que de alguien verme, solo hubiese visto mi mano a punto de ser devorada. Por suerte conté con amistades, un grupo selecto de amigos que me apoyaron incondicionalmente en todo sentido, llamada tras llamada, lamento tras lamento y derrota tras derrota, porque a veces cuando sentía que ya estaba listo para poder vivir de nuevo, había una enorme caída en mi castillo de naipes.

El daño estaba hecho y pensé que tendría que lidiar con eso toda mi vida, pero eso no es cierto. Hay personas que trascienden la amistad para convertirse en una sola entidad, superando quimeras y viviendo una realidad fantástica que debe ser protegida constantemente por la envidia que rodea tanta felicidad.

Pocas palabras nos habíamos dicho en meses, cosa extraña porque en este momento comprobamos la extrema afinidad y la fuerte química que surge de nuestros cuerpos al hacerse acto de presencia de uno o del otro, pero en este momento entiendo porque, y puedo extrapolar eso al azar de la vida. Giramos alrededor de una estrella en la cual si estuviésemos muy cerca, nuestro planeta sería muy caliente y no apto para la vida y de lo contrario si estuviésemos muy lejos sería muy frío y con las mismas consecuencias. Sin embargo, allí esta esa distancia específica que nos permite vivir no solo a nosotros sino a multitud de especies, fauna y flora que hace de este planeta el único en albergar vida por lo menos descubierto por el hombre en este momento, eso hace especial a este mundo en el que vivimos.

Nos conocimos en un momento específico en nuestras vidas en el cual se pudo desarrollar con libertad este fuerte sentimiento, engendramos vida en nuestro cerebro, gracias al montón de endorfinas que producimos al vernos, al tocarnos y al disfrutar de nuestros momentos juntos. Fue una fecha específica, más allá de una casualidad, fue justo un instante de tiempo que logramos atrapar para que nuestras vidas se tocarán e irradiaran esa luz y esa música que hacemos juntos. ¿Qué más musa que tú? No necesito a Shakespeare para comprender que es el amor, solo necesito una mirada y una sonrisa tuya para conocer el verdadero significado de esa palabra que se queda corta al momento de expresar nuestros sentimientos.

 

 

Sigo sin creer en el destino y no por ser algo irracional ¿Qué más irracional y mágico que lo que vivimos juntos? No creo en él, por qué ninguna ley nos sujeta a lo que pensamos ni a lo que sentimos y pese a tener un completo libre albedrío decidimos encerrarnos en una burbuja en donde todo es irrelevante, el ambiente, el sonido, las personas al caminar y al hablar ¿Sabes porque? Porque en ese instante, mi realidad eres tú, tú eres mi epifanía, mi película y canción favorita porque todo es tangible con tu mero acto de presencia.

 

Haz estado conmigo en momentos difíciles, me llenaste de fuerza y conseguí el ímpetu que había perdido, me llenaste de valor cuando pensé que todo estaba perdido y me diste lo más importante que fue tu amor sincero e incondicional. A pesar de mis oscuras experiencias puedo decir que todos los pilares que conforman una unión real que traspasa banalidades de aspecto físico, los tenemos, por ser afines, por ser iguales, pese a haber marcadas diferencias que nos sirven de complemento y no de desunión.

Para cualquiera puede parecerle inverosímil la cantidad de información y retroalimentación que hemos alcanzado, horas y horas de conversaciones sin silencios incomodos, llenándonos el uno para con el otro de experiencias, de emociones vividas y en pocas palabras compartiendo una vida a través de la comunicación, es allí cuando 24 horas me parecen insuficientes para poder estar a tu lado, porque pasan rápido, como todos los momentos de dicha.

A esta situación, yo la llamaría sincronicidad, aquella de la que tanto hablaba Jung, algo que va más allá de la mera casualidad, que desecha las estadísticas y que es como encontrar una joya en un desierto nocturno. Esa joya eres tú y no es suerte la que tengo, fue la sincronicidad de nuestras vidas la que nos permitió poder conocernos, justo ahora en este bloque de tiempo. Nunca lamentaré el no haberte conocido antes, porque todo se dio como debió ser, ni más ni menos.

Y he aquí el quid de la cuestión, estamos construyendo un edificio enorme, con una infraestructura magistral donde todos los pilares están tan fuertemente sujetos que ni la naturaleza pudiese acabar con ellos. Confianza, comunicación, lealtad y amor son solo alguno de ellos, la lista es interminable y mis dedos al escribir torpes, pero mis ideas hacia contigo rápidas como la luz e inexorables.

Sería muy difícil relatar todos los temas y conceptos que hemos manejado en nuestras incansables conversaciones, filosofía, literatura, música, arte, ciencia, humor… Son tan multifacéticos que harían sonrojar a Da vinci, pero puedo decir que esa fluidez nace espontáneamente, así como los latidos acelerados al ver tu sonrisa y tus hermosos ojos.

Ahora entiendo cuando el tiempo se detiene para nosotros, las agujas no son visibles, el ambiente se ofusca, pero tú brindas una nitidez insospechada, tú pareces ser la única realidad en ese momento. ¡Y cuantas veces he dudado de la realidad! Parece irónico, pero ahora no lo dudo, eres tú.

Recuerdo momentos mágicos escuchando Sigur Ros o risas incontrolables viendo algún video de humor inteligente y recuerdo tu concentración al ver una película, tratando de captar todos los detalles posibles para desencriptar lo que subyace en la pantalla. Me alegro que pueda decir que no solo conservo recuerdos, sino constantes vivencias a tu lado, de que de adquirir experiencia, sea junto a ti, de que tengamos planes y deseos de aventura, de volar y de crear una vida y una entidad. Y le digo al Universo que es cierto, comparado con Usted, nuestras vidas son un simple pestañeo, pero lo que hay detrás de ese guiño que le damos a las estrellas, es y será siempre único como la vida en sí misma.

 

Te amo.

Primera parte Estaba predestinado/Carta

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@reveur: Tertulia literaria este Jueves 02/08/18

Sean bienvenidos a una tertulia literaria en el servidor de @reveur. Como siempre nos complace traer experiencias literarias para poder compartir con ustedes un rato agradable y lleno de cultura y creatividad.

En esta nueva oportunidad su servidor y @danvel, nos hemos propuesto a tocar el tópico de autores contemporáneos, aquellos escritores que nos demuestran su talento en la actualidad y que mejor que empezar con autores del renombre de Milan Kundera, Haruki Murakami e Isabel Allende.

“Las metáforas son peligrosas. Con las metáforas no se juega. El amor puede nacer de una metáfora. Milan Kundera”

 

La insoportable levedad del ser, es un libro cargado de filosofía, nos demuestra la insignificancia del ser pero a la vez la importancia de las emociones y desventuras. Kundera en esta novela nos narra historias paralelas elegantemente entrecruzadas por un concepto en común: La propia existencia y el sentido de la vida. A través de sus páginas podemos encontrar personajes fríos y con situaciones de desamor pero no cayendo en romanticismos, podemos apreciar citas y contenido filosófico que cargan de una fuerte enseñanza introspectiva a la novela.

 

 

“Lo que importa no son las grandes ideas de los otros sino las pequeñas cosas que se te ocurren a ti”.Haruki Murakami.

Haruki Murakami, un autor un poco controversial en el mundillo de las letras debido a sus intentos fallidos de alcanzar el ansiado premio nobel por su supuesta falta de esencia o estética, nos hace sumergir en más de una ocasión en mundos surreales como en la novela Baila, Baila, Baila e incluso en mundos musicales ya que el autor hace referencia constantemente a obras de jazz para darle una ambientación a sus obras de una manera elegante. Algunas de sus obras que recomiendo personalmente son Tokyo Blues, Los años de peregrinación del chico sin color y la ya mencionada Baila, Baila, Baila. En sus obras aparte de surrealismo podremos apreciar fuertes tintes de realismo mágico pero narrado de una manera moderna.

“Me explicaste que de la quietud nace la inspiración y del movimiento surge la creatividad”.Isabel Allende.

La usuaria @all-right nos comentará un poco sobre la polémica vida y obra de la famosa autora chilena, Isabel Allende y de sus obras clásicas como La casa de los Espíritus, una obra de renombre no solo en el ámbito latinoamericano sino a nivel mundial. Como siempre, esperamos una excelente clase de esta usuaria especializada en literatura latinoamericana.

Como siempre esperamos ansiosamente sus relatos, ensayos y poesías para que puedan ser exhibidos, comentados y con posibilidad de un voto por parte de nuestro servidor. La cita es como siempre este jueves a las 8:00 pm en la citadela. ¡Te esperamos!

12:00 am UTC (08:00 pm Venezuela)

Te invitamos a seguir formando parte de la comunidad @reveur, aprendiendo e interactuando juntos para un crecimiento sano de la plataforma.

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